Cuerda de palabras

Silencios

Camina, paso a paso, lentamente respira, da otro paso. Mira su entorno, su cabeza pesada, se mueve con lentitud. Sus ojos se espantan, pero siente que no avanza. La calle empedrada, se llena de payasos. Tambores, flautas y silbidos, retumban en su cabeza, un eterno tun, tun, tun, se apodera de su sueño.

Su voto: Nada Promedio: 4 (3 votos)

Cantando está mi negra

¡Ah, ah!
Canta la gallina,
Responde el capón,
Mal haya la casa
Donde no hay varón.

Su voto: Nada Promedio: 4.3 (4 votos)

El ogro, la princesa y el príncipe

Grayville es una comarca con historias de ogros, princesas y príncipes; solamente que los príncipes no habitan en extensos feudos coronados de majestuosos palacios sino en estrechos apartaestudios equipados de camas sencillas, modesta mueblería e infaltablemente un computador portátil equipado con full conexión a internet para mantener el vínculo con el resto de la comarca. Nuestros príncipes no inundan sus sentidos con el fruto de la vid y la música de cámara, sino, con cerveza de marcas importadas y estridentes ritmos electrónicos apeados dentro de las micromemorias de cualquiera de los reproductores digitales que ofrece el mercado tecnológico. Nuestra especie de príncipes posmodernistas no lidian sus guerras en el árido campo de batalla armados de espada y escudo, sino, en cúbicas oficinas de imponentes edificios, sus armas son sus títulos universitarios, sus ropas de marca, sus cortes de cabello a la moda y sus modales estudiados e imitados según dicte la tendencia hollywoodense.

Su voto: Nada Promedio: 4 (4 votos)

Selección de poemas

Entonces
la puerta se cerró
... al regresar
las guardas
eran otras.

Su voto: Nada Promedio: 4.8 (4 votos)

Será divertido

Nunca llegué a pensar que morir con los ojos abiertos podría llegar a afectarme en algo. No es placentero ver a mi esposa y mi hermano satisfacer sus deseos mientras intercalan miradas a este cadáver.

Su voto: Nada Promedio: 4 (1 vote)